miércoles, 6 de febrero de 2008

La Ceniza, un sacramental que también recibe el Papa

En el comienzo de la Cuaresma, el Papa Benedicto XVI recibirá el miércoles la imposición de la Ceniza, un sacramental que, lejos de teatralismos o formalidades aún sacras, «ayuda a alcanzar la salvación». Así recuerda el cardenal Jozef Tomko, quien impondrá la Ceniza al Santo Padre, el significado de este gesto y del tiempo litúrgico que abre.
Las cenizas, como polvo, «son un signo muy elocuente de la fragilidad, del pecado y de la mortalidad del hombre», y al recibirlas se reconoce su limitación, comenta el cardenal Tomko; riqueza, ciencia, gloria, poder, títulos, dignidades: «de nada nos sirven».
Es Jesús --señala el purpurado-- quien «nos pide en este tiempo fuerte del año litúrgico tres cosas»: la limosna --«expresión de una generosidad más atenta», «de nuestro amor y respeto por las necesidades de nuestro prójimo y de quien sufre»--, la oración --«que brote más del corazón que de los labios»--, el ayuno --«unas veces del cuerpo, si bien hoy puede asumir muchas formas modernas de renuncia»--.
Por Marta Lago