El obispo de Avellaneda-Lanús, monseñor Rubén Oscar Frassia,advirtió: “Hay que ser muy claros: si nosotros sembramos vientos, vamos a cosechar tempestades; si nosotros sacamos a Dios de nuestras familias, de nuestra sociedad, de nuestras leyes, de nuestras cosas personales o de la naturaleza misma, no nos asustemos después de los descalabros que nosotros mismos provocamos, generamos y hemos construido”,
El prelado lamentó, además, que por todos lados se diga que “la familia importa”, pero sin embargo se pretende considerar las uniones de hombres con hombres o mujeres con mujeres como si fuera lo mismo y no lo es. “¿Qué quieren que les diga? Realmente yo no lo entiendo, no lo entiendo. Comprendo pero no lo puedo justificar -se sinceró-. Y que me lo pongan a la par o que me lo pongan igual, ¡de ninguna manera porque no es igual! Porque no es conforme al derecho natural.
Por último, monseñor Frassia expresó su deseo de que los cristianos puedan “escuchar al Señor para salir afuera de nuestra tumba y poder vivir una vida nueva”.